Yo voy lento…
porque no tuve espalda que me sostuviera, ni herencias que me empujaran el camino.
Yo voy lento…
porque no tengo apellido que me abra puertas.
Yo voy lento…
porque no sé robar, mentir, o morder la mano que da de comer.
Yo voy lento…
porque no me gustan las migajas; el hambre me enseñó dignidad y la dignidad me enseñó que no corre.
Yo voy lento…
porque muchos quieren entrar a mi vida desde mi necesidad y no desde el altruismo. Sin ellos saber que yo tengo más coraje que miedo y más huevos que excusas.
Yo voy lento…
porque Dios Padre me enseñó a contemplar,
a admirar lo pequeño,
a pensar antes de hablar,
a meditar antes de actuar,
a escuchar antes de juzgar
y a esperar sin desesperarme.
Yo voy lento…
porque la paciencia no es debilidad,
es la ciencia del alma.
Yo voy lento…
porque la vida es un instante y no quiero que se me vaya mientras intento demostrarle algo a quien ni siquiera está mirando.
Yo voy lento…
porque no vine a competir, ni a ganar aplausos, ni a probarle nada a nadie.
Me han susurrado que la mitad de la vida se pierde en demostrar y, cuando volteas, nadie recuerda lo que corriste.
Yo voy lento
porque si no me escucho, me traiciono. Y no quiero vivir haciendo lo que otros llaman correcto
si mi alma lo llama ausencia.
Yo voy lento
porque prefiero conocer a las personas sin vendas en los ojos.
Porque las puñaladas enseñan, pero yo ya no quiero aprender así, ni culpar a nadie
por las puertas que abrí sin mirar.
Yo voy lento
porque el paisaje es hermoso y la prisa lo vuelve invisible.
Yo voy lento
porque si me enamoro quiero sentir cada minuto como si fuera el último.
Quiero decir lo que siento sin miedo a quedarme con palabras guardadas.
Yo voy lento
porque cuando corrí no aprendí nada. Solo perdí tiempo.
Y el tiempo es oro intangible.
Yo voy lento
y no me avergüenza.
Porque lento no es atraso.
Lento es conciencia.
Lento es raíz.
Lento es verdad.
Y a ti, lector,
que elegiste la lentitud
y caminaste estas palabras
hasta su última orilla,
te dejo esta perla
entre las manos.
La lentitud no es carencia,
es carácter.
Y en un mundo que corre sin saber hacia dónde,
eso es poder.
— Arely Olivares 🌷

