Mis sombras

Mis sombras

Padre me enseñó a amar mis sombras.
Porque no sabía lo que poseía hasta que caminé dentro de ellas.
¿Y qué son mis sombras?
Son las huellas de todo lo que creí ser y de lo que no fui;
las heridas, los silencios, las acciones y las omisiones
que me llevaron a descubrir que soy lo que no soy
y soy lo que soy, en un eterno juego de espejos donde la conciencia se reconoce a sí misma.

Mis ojos, aún inmaduros, no podían contemplar toda la luz que habitaba en mí sin antes atravesar el umbral de lo que no era.
Porque solo quien ha conocido su noche puede comprender el amanecer. Solo quien ha caído en su propia profundidad
puede nombrarse maestra de su propia luz.

Así comprendí que siempre fui luz atravesando sombras,
un alma aprendiendo a recordarse. Y en ese recordar, reconocí mi poder creador: tan vasto, que mis miedos fueron las primeras obras de mi inconsciencia.
Los invoqué sin saberlo, los materialicé para poder mirarlos de frente, porque el miedo dominaba la energía de mi creación.

Pero ahora, con el corazón abierto, transmuto esa misma fuerza en amor. Y desde el AMOR, recreo, sano y transformo
todos los espacios donde alguna vez reinó el temor.

Soy, al fin, creadora y cocreadora de mi realidad,
hija de la sombra y de la luz,
discípula del miedo, maestra del AMOR.
Y todo lo que fui, fue necesario,
para recordar lo que siempre he sido.

Con AMOR Arely Olivares

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *.

*
*