Mantenerse, no cuando brillo, sino cuando me apago un poco, cuando el mundo pesa y yo elijo quedarme conmigo. Continuar sin cargarme, sin salvarme, sin decirme cómo, solo estar, sin huir. No quiero que me sostengan. Yo me sostengo, aprendí a hacerlo con manos temblorosas, con noches largas, con silencios que también enseñan. No busco