Hogar

hogar

Hogar… palabra cálida que evoca refugio y protección.
Alguna vez me pregunté: ¿Dónde está mi verdadero hogar?

En mi andar por esta aventura llamada vida, descubrí que:

El hogar no está en paredes ni techos,
ni en calles ni ciudades,
sino en lo más íntimo de ti: tu alma.

Un alma en paz, habitando en la templanza,
es un refugio que nada ni nadie puede arrebatar.
Cuando encuentras ese hogar interior,
la tierra entera se vuelve habitable,
porque llevas contigo la raíz de tu pertenencia.

Tu hogar es tu conciencia limpia,
libre de culpas y cargas innecesarias.
Es tu cruz entregada y transformada,
hecha aprendizaje, calma y luz.
Es la serenidad que brota cuando dejas de huir de ti misma
y eliges permanecer en tu centro,
donde siempre has estado.

Allí, en ese espacio sagrado,
ya no importa dónde vivas:
la casa, la ciudad o el país serán solo escenarios,
lujos pasajeros, adornos hermosos,
pero nunca la esencia.

Porque tu hogar eres tú.
Tu hogar es tu alma reconciliada,
tu espíritu en armonía,
tu luz que no necesita nada externo para brillar.

Y cuando caminas con ese hogar dentro,
descubres que el mundo entero
puede convertirse en morada.

Arely Olivares

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *.

*
*