Que se haga tu voluntad y no la mía
He vislumbrado en mi ser el significado de tan corta oración: “Que se haga tu voluntad y no la mía, Padre”. En mi libre albedrío me he equivocado cientos de veces y, al no pedirte que se hiciera tu voluntad, siempre fue la mía. Y la mía, sinceramente, es malísima. Cuando era adolescente me decía
